Ruby Myers es una de las poetas más queridas y admiradas de Chihuahua, México. Su poesía, de potente emotividad, frescura y sabia melancolía ha alcanzado a conectar profundamente con su creciente grupo de seguidoras y seguidores. En este volumen sus habilidades se han refinado de manera muy patente, especialmente en lo que se refiere a la exploración de la pérdida como una parte fundamental de los seres que somos.
Aquí una muestra de lo que encontrarás en él:
TIANGUIS
Los domingos en catedral,
un esperanzado Dios
saca de un cofre oscuro
su apreciable mercancía:
mandamientos que ya no mandan,
culpas coronadas de espinas,
campanas de acento redondo,
cruces talladas con pecados de colores,
santos de milagros despintados,
adolescentes madres vírgenes
y una espera paciente.
Al llegar la noche, con gesto desolado,
guarda todo en el viejo relicario.
Hoy tampoco ha habido suerte:
en estos tiempos
ya nadie compra antigüedades.
QUIMERA
¿Habrá algún cementerio
donde enterrar los sueños
que se nos van muriendo?
Sería bello
sembrarlos bajo un árbol
y llevarles una flor
de vez en cuando.
CABO SAN LUCAS
El mar es otro y es el mismo:
brusco y agitado al amanecer;
obsesivamente inmóvil,
turbio y dorado en el ocaso.
Un azul bellísimo, espeso,
que sabe representar su papel.
La luz hace temblar los bordes de la costa,
las voces se pierden entre las olas.
Una mujer mira el mar y llora.
CONDOMINIO
Busqué el nombre de mi muerto
en la pared del condominio
donde ahora tiene residencia,
más arriba de mis ojos, tan alto
que no puedo tocarlo con las manos.
Expuesto al aire, sin profundidad,
desposeído de la nobleza de la siembra.
Quise estar segura de que fuera el mío
para no equivocarme de luto, de llanto,
ni dejar flores pegadas en un dolor ajeno.
Dije su nombre en voz alta
con una respiración pausada, distinta,
y sentí resbalar en mis oídos una gota
que pulió el sonido de mi propio nombre
pronunciado a su vez por otras voces.
Pero lo recuerdo como si fuera cierto
Ruby Myers